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Juan Ignacio, 37: Dolor de 7-8 a 1-2, sin remedios; volvió a jugar rugby titular en primera (6 partidos) y bajó de 115 a 110 kg

Antecedentes
37 años · Artrosis avanzada de cadera izquierda; dolor que lo obligaba a tomar remedios para hacer deporte. Le habían indicado prótesis de cadera en 2 a 3 años · 115 kg al inicio; jugador de rugby que había dejado de jugar
El problema
Artrosis avanzada de cadera a los 37, remedios para poder entrenar y una prótesis indicada para dentro de 2 a 3 años.
Mejor resultado
Dolor de 7-8 a 1-2, sin remedios; volvió a jugar rugby titular en primera (6 partidos) y bajó de 115 a 110 kg · 12 semanas en el programa

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Llegó con una artrosis avanzada de cadera izquierda a los 37 años. Para hacer deporte tenía que tomar un remedio que le duraba 24 horas, y en una clínica le habían dicho que su solución era una prótesis de cadera dentro de los próximos dos o tres años.

Yo siempre dije que después de entrenar me movía entre un 7 y un 8 de dolor. Hoy me muevo entre un 1 y un 2, máximo un 3. A las dos semanas ya había bajado 3 o 4 puntos. Hoy estamos sin remedio y con mucho menos dolor que cuando lo tomaba.

Había vuelto al rugby de manera social, al tercer equipo, y terminé jugando 6 partidos titular en primera, 60 minutos promedio. Para mí era un capítulo cerrado, y apareció un segundo aire.

— Juan Ignacio, 37 años

Seguimiento clínico (Dr. Richard): 12 semanas de programa. Cambios en alimentación, luz y ritmo diario; sin medicamentos para el dolor. Bajó de 115 a 110 kg sin buscarlo. El proceso clínico continúa con el trabajo de peso en la post temporada.

Por qué el metabolismo estaba detrás

La artrosis no desapareció: lo que cambió fue la inflamación y el dolor con los que el cuerpo la lleva. Es el escenario de "postergar la cirugía con seguridad" o llegar a ella, si algún día hace falta, con un cuerpo mejor preparado.

Transcripción

VIDEO COMPLETO JR: Preséntate un poco: cuántos años tienes, a qué te dedicas y cómo llegaste a esta situación. JI: Mi nombre es Juan Ignacio Letelier, estoy a punto de cumplir 38 años. Llegué al tratamiento de Javier por dolor en mi cadera, por una artrosis bien avanzada en la cadera izquierda. Llegué en busca de una solución al dolor, básicamente para no recurrir a los remedios, que era un poco lo que estaba haciendo. Jugador activo de rugby hasta el año 24, y después del tratamiento con Javier volví a jugar, básicamente por haberme alejado de los medicamentos. En un momento, para poder hacer deporte tenía que tomar algún remedio porque me dolía la cadera. Llegué buscando una alternativa para bajar el dolor, y con los cambios que hemos hecho en alimentación y en la modalidad del día a día —cambiar las luces, estar más cerca de la luz solar, hacer grounding— que realmente son pequeños cambios, han sumado. Yo siempre dije que después de entrenar me movía entre un 7 y un 8, un 6 y un 7 de dolor, y hoy me muevo entre un 1 y un 2, máximo un 3, en una tabla de 1 al 10. Muy agradecido con lo aprendido, porque probablemente las respuestas estaban muy cerca de uno, pero la información no la teníamos. Ha sido una guía, un paso a paso. Vamos por las 12 semanas. JR: Cuando comenzamos estabas recién volviendo al rugby. JI: Había decidido volver de manera social, al tercer equipo, y ahí empezó el dolor. En el camarín te escuché contar lo que estabas haciendo, después te empecé a seguir en las redes y ahí me convencí de que había que probar algo distinto. Porque la forma más rápida y más fácil es tomarse un remedio; es la cultura en la que uno se ha formado. Nadie te dice "cambia la alimentación y probablemente te cambie el dolor". El resultado fue muy rápido: a las dos semanas ya dije "Javier, bajé el dolor 3-4 puntos en la tabla". Y hoy estamos sin remedio y con mucho menos dolor que cuando tomaba el remedio, porque el remedio me duraba 24 horas y al día siguiente la cosa volvía a estar igual. Hoy, jugando partidos, al otro día amanezco prácticamente normal. Hay una sensación, porque tengo una artrosis, pero estoy transitando por un camino que es transitable. JR: Partiste jugando en el tercer equipo social y terminaste jugando ¿cuántos partidos? JI: Terminé jugando 6 partidos titular en primera, como 60 minutos promedio cada partido. Compramos GPS este año para el club y aparecía tercero en interacciones. Hasta yo estaba sorprendido. Ha sido increíble, porque ni siquiera había pensado que iba a jugar, y menos donde terminé jugando. Para mí era un capítulo medio cerrado, y apareció un segundo aire. JR: Lo importante es que te quedas con herramientas para adelante. JI: No tiene que ver con cuestiones milagrosas. Detrás del tratamiento hay un conocimiento técnico tuyo, comprobado. El mejor indicador de que se están haciendo las cosas bien es que el dolor está controlado, y eso para mí es una herramienta: si el día de mañana hago cualquier cambio y el dolor vuelve, sé que el camino es hacer lo que hemos venido haciendo, que está dentro de nuestras manos. JR: También tenías miedo al principio de que el rendimiento deportivo bajara con los cambios, y no pasó. JI: Hicimos cambios drásticos en la alimentación antes de un partido. Cuando llevas 13 o 14 años haciendo algo, tienes una forma de hacer las cosas: yo comía mi plato de carbohidratos simples el día antes. Tú me dijiste "hay que cambiar esto, y no tengas miedo por el rendimiento". Terminé tomando un isotónico de miel, limón y sal —todos me molestaban antes de entrar— y al siguiente partido ya eran ellos los que lo probaban. Desayuno a las nueve, el partido a las tres de la tarde, una fruta entre medio y un litro y medio de agua con sal y limón. Y con un rendimiento bueno, de menos a más; terminé siendo un aporte para el equipo. Antes de partir el tratamiento contigo fui a una clínica y me dijeron: tu solución es una prótesis de cadera dentro de los próximos dos o tres años. A mi edad, en 25 años más voy a tener un poquito menos de 60 y voy a tener que volver a operar. Preferí el camino alternativo. La alternativa era "aguántate un par de años con dolor y después te operamos". A los que hacemos deporte nos dicen reposo, y el reposo no es un tratamiento: es tapar el sol con un dedo. El camino no era parar, operarse y dejar de hacer lo que a uno le gusta. JR: Y ahora nos queda la última etapa, el tema del peso. ¿Cuánto estabas cuando partimos? JI: 115, 114. Y hoy estamos en 110. Ha sido una consecuencia; no era algo que buscáramos, pero los cambios en la alimentación trajeron una baja natural de peso, y eso ayuda a tener un poco menos de presión en la zona y al rendimiento. Ahora, en la post temporada, le vamos a poner un poquito más a eso.

Resultados individuales. No representan lo esperable en todos los casos. Este contenido no reemplaza una evaluación médica.

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